Estudiar Relaciones Públicas ¿está passé?  -  Por Wanda Del Toro, Ph.D.

        Algunos dicen que el campo esta saturado. Otros, que no se necesita una educación formal para ejercer la profesión o que con saber redactar bien basta. Mientras, para otros el pozo de estudiantes esta casi seco porque no hay interés en la profesión.

        ¿Será cierto que estudiar relaciones públicas esta passé o será tal vez un problema más profundo?

        Es largo el camino que hemos recorrido para desarrollar esta disciplina y para ubicar la profesión en un lugar prominente, de respeto y prestigio en el mundo contemporáneo. Es indudable que una empresa podría sobrevivir sin publicidad, pero jamás sin relaciones públicas. Aún con los avances tecnológicos de estos tiempos, las relaciones públicas no desaparecen ni están en peligro de extinción, sino que nos llevan a buscar nuevas formas de comunicarnos con nuestros públicos.

        En los inicios, las relaciones públicas era una ocupación que se destacaba por el oficio de escribir. La redacción continúa siendo una destreza indispensable no solo en las relaciones públicas sino en cualquier profesión, pero por definición no es el eje de las relaciones públicas. Luego de décadas de desarrollo, otro es el cantar en este campo profesional.

        Al convertirse en profesión, las relaciones públicas requieren de un peritaje, un conjunto de valores profesionales, un compromiso con la excelencia, unos principios éticos, un adiestramiento profesional, un compromiso de mejoramiento profesional continuo y el desarrollo de un cúmulo de conocimiento a través de la investigación y la educación.

        La Asociación de Relacionistas Profesionales de Puerto Rico acoge la definición de relaciones públicas como una función gerencial que evalúa la opinión pública, identifica políticas y procedimientos de un individuo o empresa de acuerdo con el interés público, y planifica y ejecuta un programa de acción para merecer el entendimiento y aceptación de sus públicos. Además, promulga un código de ética de la profesión.

        En la academia tratamos de entender la realidad que nos rodea y atemperar la teoría con la práctica en la formación del profesional de este campo. Los programas académicos no solo tiene la responsabilidad de responder a las necesidades de la industria, sino de proveer un espacio de reflexión para beneficio de la profesión.

        Educadores y practicantes concurren en que los egresados de programas de relaciones públicas tengan estudios de comunicación, principios y prácticas de las relaciones públicas, ética y experiencias de prácticas o internados.

Se espera que los relacionistas profesionales tengan altos estándares personales de ética y sepan lidiar con las áreas grises en la profesión para que prevalezca la verdad y la honestidad en beneficio de la empresa, la profesión y el interés público. En general, se asume que de alguna forma el relacionista lo aprendió. Sin embargo, la realidad es que el tema requiere un espacio de reflexión y discusión, porque el relacionista es la conciencia corporativa. Requiere analizar la interrelación entre las leyes y la ética; identificar cuándo algo puede ser legal pero antiético y cuándo puede ser ético pero ilegal. Sin lugar a dudas, desde el punto de vista de los educadores y los practicantes, el estudio de la ética es fundamental en la práctica de la profesión.

        En el mundo académico nos corresponde tomar iniciativas para avanzar la profesión. El campo de las relaciones públicas continuará su evolución si los centros docentes proveen una educación formal sólida y establecen nexos de colaboración con la industria que sirven. Los resultados se verán en la calidad de los futuros relacionistas y en el desarrollo continuo de la profesión.

        Por otra parte, los programas académicos son como cualquier otro producto o servicio que requieren planes de mercadeo dirigidos a unos mercados definidos y no a una masa amorfa. Las relaciones públicas no es una profesión de masas, un zafacón porque no hay opciones o porque te gusta relacionarte con la gente/público. Las relaciones públicas es una profesión que se desempeña con vocación y pasión. Sí, vocación – no todo el mundo nació para ser un relacionista profesional, y los programas académicos y la Asociación de Relacionistas Profesionales tienen la responsabilidad social de proteger la integridad de la profesión.

        Como en cualquier empresa, los programas académicos no pueden sentarse a esperar a que lleguen sus clientes. Tienen que implantar estrategias proactivas para conformar la próxima generación de profesionales de las relaciones públicas, y de paso contribuir significativamente a las empresas y la profesión.

Según transcurren los años y nos acercamos al próximo milenio, surgen nuevos retos y oportunidades en el campo. Las relaciones públicas se han tornado en un activo valioso para las empresas que interesan sobrevivir en un mundo dinámico y cambiante. Se agudiza el interés por la opinión pública, la responsabilidad social, el apoyo a causas. La figura del relacionista profesional cobra el sitial de asesor clave en la toma de decisiones en la empresa.

¿Esta passé estudiar relaciones públicas? Definitivamente, NO. Es una disciplina pujante, una profesión indispensable para las empresas del nuevo milenio.


La doctora Wanda Del Toro es catedrática asociada en el Programa Graduado de Comunicación de la Universidad del Sagrado Corazón.

Publicado en la revista Tendencias, publicación oficial de la Asociación de Relacionistas Profesionales de Puerto Rico, edición de octubre de 1999.